TRÁNSITOS

Mi papá desde hace varios años me dice que escriba mis memorias de viaje, que viajo mucho y puede ser interesante…

Entonces de repente vi la ocasión de hacerlo.

Para mí, viajar es importante en sí. Viajar te humaniza. Viajar te hace grande porque se entiende que somos pequeños, que somos parte de un todo y no partículas que viajamos solamente solas.

Yo concibo el viajar como un tipo de escuela. La escuela del presente, la escuela de la conciencia. La escuela de mirar sin miedo, la escuela que te invita a despojarte de prejuicios, la escuela que está dispuesta a aprender de lo que son las cosas y no de lo que te dicen que son. Así que, un poco por instinto y otro poco por decisión mi camino artístico se vio ligado directamente a fusionar viajar con conocer. Descubrí que era la fórmula perfecta para mí, para meterme al máximo en la idiosincrasia de los lugares que visito. Eso pienso. Y así a lo largo de 20 años creé puentes, redes, amistades. Y sobre todo crecí y entendí que no somos nada sin los otros, que es maravilloso estar en Marruecos y ver cosas del norte argentino. Que te abriga el alma poder pensar en visitar con teatro zonas conflictivas de Colombia y regalarles un hálito de paz en medio de tanta guerra interna.

Una introducción de algo que quizá en algún momento se convierta en recuerdos de viajes para que viajen.